Superstición. Creencia o práctica que por lo
general es considerada como un hecho irracional resultado de la ignorancia o el
miedo a lo desconocido. Implica una creencia en fuerzas invisibles y
desconocidas sobre las que es posible influir a través de ciertos objetos o
ritos. La magia negra o hechicería, la brujería y, en general todo lo oculto,
se consideran a menudo supersticiones (véase Ocultismo). Entre los ejemplos de
superstición más comunes se incluye la creencia de que la mala suerte caerá
sobre aquel que se cruce con un gato negro o que quien pase por debajo de una
escalera sufrirá una desgracia. Los amuletos de la buena suerte, como
herraduras de caballo, colas de conejo, monedas, relicarios y medallas
religiosas, se guardan o usan para alejar el mal o atraer la buena fortuna.
Las prácticas
y las creencias supersticiosas son comunes en situaciones que implican un alto
riesgo, azar o incertidumbre, así como en momentos de tensiones o crisis tanto
personales como sociales, cuando los acontecimientos parecen escapar al control
humano. Sin embargo, definir lo que es o lo que no es supersticioso es una
cuestión relativa. Las creencias de una persona pueden ser supersticiones para
otra. Todas las creencias y prácticas religiosas pueden ser tachadas de
supersticiones por los no creyentes, mientras que los líderes religiosos
condenan con frecuencia determinadas prácticas populares poco ortodoxas,
calificándolas de parodias supersticiosas de la verdadera fe.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.