Prâna (Sánscrito).-
Principio vital; aliento de vida.
[Es el tercer principio (o el segundo, en otras clasificaciones) en la
constitución septenaria del hombre; es la vitalidad, la fuerza vital, la vida
que impregna todo el cuerpo vivo del hombre, la energía o potencia activa que
produce todos los fenómenos vitales. El
aliento, la vida del cuerpo, es una parte de la vida o del aliento
universal. La Vida es universal,
omnipresente, eterna, indestructible, y la porción de esta Vida universal
individualizada o asimilada a nuestro cuerpo es la que se designa con el nombre
de Prâna. Al morir el cuerpo, el Prâna vuelve al océano de Vida cósmica. Todos los mundos, todos los hombres,
animales, plantas y minerales, todos los átomos y moléculas, en una palabra,
todo cuanto existe, está sumergido en un inmenso océano de vida, vida eterna,
infinita, incapaz de incremento o de disminución. Ahora bien: cada ser, bien sea diminuto como
una molécula o vasto como un universo, podemos considerarlo apropiándose o
asimilando como vida propia algo de esta Vida universal. Imaginemos una esponja viva desplegándose en
la masa de agua que la baña, envuelve e impregna, llenando todos sus poros y
circulando por su interior. En este
caso, podemos por un lado considerar el océano que rodea a la esponja
manteniéndose fuera de ella, y por otro, la pequeña parte de océano que la
esponja ha absorbido apropiándosela.
Este inmenso océano de vida, o sea la Vida universal, se denomina Jîva (véase esta palabra), así como la porción de Vida universal
que se apropia cada organismo, es designada con el nombre de Prâna.
(A. Besant, Los siete Principios
del hombre). Si sacamos del agua la
esponja, se seca, y entonces simboliza la muerte, lo mismo que un ser privado
de vida. Segun leemos en la Doctrina Secreta (III, 545), el Jîva se convierte en Prâna sólo cuando el infante nace y
empieza a respirar. No hay Prâna en el plano astral. –No puede tratarse del Prâna sin hablar de otro factor importante, cuyo objeto principal
es servirle de vehículo. Este factor es
el Linga-zarîra, otro de los
principios de la constitución humana. A
la manera de un acumulador eléctrico, acumula vida, que distribuye con
regularidad y oportunamente por todas las partes del organismo, dirigiendo la
corriente vital segun las necesidades del cuerpo. –Prâna
significa también respiración; aliento expiratorio (Doctr. Secr., I, 122), si bien varios autores (Râmanuja, Burnouf,
Schlégel, etc.) opinan que es el aliento inspiratorio,
el aliento superior, la corriente opuesta al Apâna (véase esta palabra).
Todas las manifestaciones vitales del cuerpo son denominadas Prânas menores; así como la
manifestación pulmonar es llamada Prâna
por excelencia. Igualmente se designa
con el nombre de Prâna la fase
positiva de la materia, en contraposición al Rayi, o fase negativa. (Râma
Prasâd). –Véase: Prâna o Prânâh, Aires vitales, Apâna, Jîva, Linga-zarîra, etc.] (G.T. H.P.B.)
* Prânâ o Prânâh (Sánscrito).- (Nominativo plural de Prâna).- Vida; los cinco
aires, alientos o espíritus vitales; los Prânas
menores. –(Véase: Prâna y Aires vitales). (G.T. H.P.B.)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.